22 Marzo, 2019

¿Cuáles son los derechos de los accionistas en una junta general?

Jordi Carrillo Profesor asociado de la UPF BSMEn las sociedades de capital, si bien el propietario suele tener conocimiento de sus derechos y deberes, esto no es tan frecuente cuando se trata de accionistas minoritarios. Es decir, las personas que han comprado una pequeña participación de una compañía, sea esta cotizada o no. En cualquier caso, se esté en una posición u otra, conocer los derechos que tenemos como accionistas es muy relevante con el fin de poder defenderlos cuando sea necesario.Asimismo, en ocasiones se han extendido algunas ideas equivocadas sobre qué implica realmente ser accionista minoritario: entre otras, considerar que prácticamente no se tienen derechos o que, aunque nominalmente se puedan tener, el poder ejercerlos es complicado y costoso.Por otro lado, si bien la Ley de Sociedades de Capital, en varios de sus apartados, distingue entre sociedades limitadas y anónimas, en la realidad del tráfico mercantil las diferencias son más apreciables cuando se distingue entre sociedades no cotizadas y cotizadas. En estas últimas, los deberes de información y transparencia que exige a las empresas la Ley del mercado de valores suponen que los accionistas puedan contar con una mayor y más actualizada información.Tradicionalmente se ha distinguido entre dos tipos de derechos: los económicos y los políticos. Mientras los primeros hacen referencia a la retribución monetaria que se obtiene por el hecho de ser propietario de una acción, en el segundo caso nos encontramos ante la posibilidad que todo accionista de una compañía tiene de participar en la gestión de la empresa.Los principales derechos que representan estas dos categorías serían el derecho al dividendo y el derecho de voto, respectivamente. En cuanto al primero, si bien existe como tal, la empresa no está obligada a repartirlo. Siguiendo las normas de decisión empresarial, será la mayoría del capital la que decida si efectivamente se va a producir alguna distribución o no del resultado del ejercicio.En cuanto al derecho de voto, a diferencia del anterior, no es inherente a la condición de socio, puesto que puede darse esta sin que se tenga ese derecho político. Según el tipo de decisión que se vaya a tomar, será necesario el acuerdo de una mayoría más o menos reforzada del capital.Si bien es cierto que los derechos se pueden ejercer a lo largo de todo el año, la realidad es que es la junta de accionistas es el momento más importante para su ejercicio efectivo. Se trata de la reunión en la cual se toman las principales decisiones y se somete a examen de los socios todo lo que sea relevante a nivel económico para el devenir de la sociedad.Conocer los derechos y los deberes de los accionistas ha sido el tema principal de la sesión que ha impartido Jordi Carrillo en Barcelona, que forma parte del programa de formación para accionistas Aula de CaixaBank. El objetivo de estas jornadas, que organiza el Departamento de Relación con Accionistas de la entidad, es difundir conocimientos relacionados con los mercados financieros y la economía. Este año, CaixaBank impartirá 16 cursos por todo el territorio español en ciudades como Madrid, Valencia o Bilbao. En estas sesiones, los expertos tratarán temas tan diversos como en qué consiste la inversión socialmente responsable desde el punto de vista de un accionista, perspectivas y riesgos de la economía global o el análisis fundamental y técnico del mercado de valores, entre otros.

CORPORATIVO
22 Marzo, 2019

Jeddah Tower, el próximo techo del mundo, tendrá un kilómetro de altura

El proyecto costará más de 2000 millones de dólares y debería estar terminado para 2021 Yeda es una ciudad de Arabia Saudí que acaba de estrenar su primer cine. Además, Yeda es conocida por su centro histórico Patrimonio de la Humanidad y por ser el punto de partida de miles de peregrinos que marchan hacia La Meca y Medina. Sin embargo, el acceso de los saudíes al séptimo arte o las caravanas de fieles no serán las principales noticias que leeremos sobre la histórica Yeda en los próximos tiempos. Se espera otra mucho más impactante: la inauguración de Jeddah Tower, también conocida como Kingdom Tower. Será el rascacielos más alto del mundo, con algo más de un kilómetro de altura. El problema es que no se sabe muy bien cuándo se podrá cortar la cinta que dé acceso a este coloso, capaz de hacer palidecer al mismísimo Burj Khalifa, un mastodonte de 829 metros de altura que hoy reina desde las alturas de la vecina Dubái.En un principio, la construcción de Jeddah Tower debería haber finalizado ya en 2018. Sin embargo, una caída en los ingresos procedentes del petróleo obligó a que en 2017 se anunciara que su fecha de entrega se demoraría a 2019. El caso es que, a día de hoy, no se espera su inauguración hasta 2021. La evolución de las obras es un misterio del que no se han tenido noticias oficiales desde febrero de 2018, cuando se habían levantado algo más de 60 plantas de las 169 previstas. En cualquier caso, todo lo que rodea a esta obra es impresionante. El edificio prevé albergar un hotel, oficinas, viviendas, centros comerciales y una terraza-observatorio situada a 644 metros sobre el suelo. Hay que tener en cuenta que el observatorio más elevado del Empire State Building se encuentra a 373 metros. Para dar servicio a todas las plantas, Jeddah Tower contará con 59 ascensores, que podrán alcanzar una velocidad de 36 km/h. Esto quiere decir que los visitantes podrán llegar a la terraza-observatorio, situada en las plantas 157 y 158, en poco más de un minuto. En total, sumará 439 apartamentos, 200 habitaciones de hotel y más de 2200 plazas de garaje. El desarrollo completo del complejo del que forma parte Jeddah Tower ocupará una superficie bruta de 8,1 millones de metros cuadrados. De ellos, unos 244 000 corresponderán a la torre. Construirlo costará unos 2000 millones de dólares.La construcción del edificio más alto del mundo forma parte de un nuevo concepto de ciudad que se está promoviendo en Yeda. Más allá de su consideración como punto caliente de peregrinaciones, la urbe aspira a convertirse en un foco económico más dentro del proyecto Saudi Vision 2030. Este plan del Gobierno de Arabia Saudí tiene como objetivo diversificar la economía del Estado y reducir su dependencia del petróleo. Dentro de esta estrategia, Yeda aspira a convertirse en un foco de poder económico global y posicionarse en la escena internacional de ciudades modernas, a imagen y semejanza de Dubái. La construcción de Jeddah Tower forma parte de la nueva Jeddah Economic City, la nueva ciudad financiera de Yeda, que planea ofrecer en un solo lugar todo lo que se pueda necesitar para alojarse, trabajar e incluso disfrutar del tiempo de ocio.Aunque de manera oficial Jeddah Tower será el edificio más alto del mundo, Dubái se resiste a ceder el trono que hoy ocupa con su Burj Khalifa. De hecho, actualmente su suelo alberga ya la construcción de otro coloso que podría amenazar el récord al que aspira Jeddah Tower. Dubai Creek Tower es un proyecto de Santiago Calatrava cuya envergadura final será una incógnita prácticamente hasta el día en que se finalicen sus obras. Un hito que se espera para 2021. Lo único que se sabe por el momento es que será más alto que el Burj Khalifa. Esto quiere decir que medirá, como mínimo, 829 metros. El por qué de tanto secretismo hay que buscarlo precisamente en la competición frenética de las ciudades por albergar el rascacielos más alto del planeta. Los promotores de Dubái Creek Tower no revelan la altura que alcanzará el edificio precisamente para evitar que otros se les adelanten en la carrera por erigir el techo del mundo. Por el momento, el arquitecto responsable de los edificios Burj Khalifa y Jeddah Tower, Adrian Smith, sitúa los límites técnicos en altura a la hora de construir una de estas moles en una milla (1,6 kilómetros). Por su parte, los económicos se encontrarían en torno a un kilómetro, que es lo que alcanzará su coloso en Yeda, siempre que su construcción se llegue a completar. De hecho, considera que el negocio realmente está en las torres pequeñas más que en las grandes, ya que estas últimas rara vez constituyen una inversión rentable por sí solas. ¿Quién ganará la competición por ser el rascacielos más alto del mundo? ¿Veremos alguna vez finalizada la imponente Jeddah Tower? El tiempo dirá si se verá o no este impresionante coloso con forma de aguja convertido en realidad. Para entretener la espera, los habitantes de Yeda podrán disfrutar de su recién estrenado cine e incluso soñar que, dentro de pocos años, un gigantesco mono se abrazará al vértice de Jeddah Tower, el rascacielos más alto del mundo.

INNOVACIÓN
20 Marzo, 2019

El primer smartphone de la historia no fue un iPhone

¿En qué pensamos cuando hablamos del primer smartphone de la historia? Lo más probable es que se nos aparezca un flamante iPhone, con su pantalla táctil y su aureola de disrupción. No es para menos: el iPhone lleva ya más de diez años entre nosotros y cuando llegó, lo hizo con la forma de un potente ordenador capaz de reproducir vídeos y música o descargar mapas con una pantalla de poco más de tres pulgadas. Eso sí, algunas personas dirán que el primer smartphone del mercado fue la mítica Blackberry, que ya en 2003 adoptó la funcionalidad de un teléfono integrado, capaz de recibir y enviar correos electrónicos y utilizar aplicaciones. Sin embargo, ninguna de las dos respuestas es correcta. Aunque no está claro cuál es el primer smartphone de la historia, lo cierto es que estos aparatos ya se vendían y utilizaban en los años 90. Aunque hoy nos puedan parecer piezas de museo, en su momento anticiparon una auténtica revolución tecnológica que hoy influye incluso en la manera en la que nos relacionamos con los demás. Prácticamente cualquier bolso o bolsillo de España lleva hoy un smartphone en su interior: el 96 % de los ciudadanos tiene un teléfono móvil, de los cuales prácticamente nueve de cada diez son smartphones.Aunque el primer smartphone de la historia no fuera un iPhone, lo cierto es que en los años ochenta la compañía que lo fabrica, Apple, ya le daba vueltas a la posibilidad de que un teléfono hiciera mucho más que llamadas de voz. Fue concretamente en 1983 cuando encargó a la compañía Frog Design que desarrollara un prototipo de teléfono de sobremesa con una pantalla, capaz de almacenar números de teléfono o incluso firmar cheques a distancia con un puntero similar a los que se utilizan con las PDA. Aunque este prototipo no llegó a comercializarse nunca, lo cierto es que su mera existencia ya demostraba el interés por extender las funcionalidades de un teléfono a otras propias de una agenda electrónica. Sin embargo, no fue hasta nueve años más tarde cuando aparecería el primer smartphone de la historia, o al menos aquel al que se suele referir la industria como tal. Se trata del IBM Simon Personal Communicator, que salió a la venta en 1994 y que integraba funcionalidades como calendario, reloj, agenda de eventos, correo electrónico y fax gracias a un módem de 9600 bps. No solo eso: el Simon era capaz de ejecutar aplicaciones de terceros gracias a su memoria interna de 1 MB. El IBM Simon incluía una pantalla monocroma en la que se podía dibujar con un puntero. Su éxito fue limitado: después de vender 50 000 unidades se retiró del mercado al año siguiente de su lanzamiento.Hubo que esperar hasta el año 2000 para encontrar un dispositivo que utilizara la palabra smartphone (o teléfono inteligente) en su comercialización. El Ericsson R380 fue el primero en ser bautizado así por su departamento de marketing. También fue el primero en integrar el sistema operativo Symbian OS, toda una novedad en aquel entonces. El Ericsson R380 se comercializaba entonces por unos 700 dólares. Este modelo tenía ya el tamaño y peso típicos de un teléfono móvil: pesaba 164 gramos, por los 244 del Nokia 9210 Communicator. Además, contaba con un navegador WAP y una serie de funcionalidades como calendario, reloj mundial, agenda, organizador de contactos e incluso un puerto de infrarrojos para intercambiar datos. Para acceder a internet, el Ericsson R380 utilizaba un módem integrado que le permitía enviar y recibir correos electrónicos. También contaba con 2 MB de memoria RAM y 4 MB de ROM. Eso sí: aunque se trataba de un dispositivo muy avanzado para su tiempo y con una capacidad de almacenaje interesante, no podía utilizar aplicaciones adicionales.Estos primeros smartphones abrieron la puerta a los potentes y avanzados dispositivos que disfrutamos hoy en día. Tanto han evolucionado que en la actualidad se da un fenómeno inimaginable cuando el IBM Simon Personal Communicator vio la luz: el uso de los teléfonos inteligentes gana terreno al del ordenador personal a pasos agigantados. Según el informe Digital in 2018 de Hootsuite, en España ha aumentado un 9 % el número de usuarios que emplean los smartphones para navegar de forma habitual por internet. En cambio, la cuota en ordenadores baja el 6 %. Además, apenas utilizamos ya el smartphone para hacer llamadas y, en el caso de los jóvenes, incluso para enviar mensajes de texto. Tal y como recoge el estudio Consumo Móvil en España de Deloitte, cada vez lo empleamos más para ver vídeos, sobre todo aquellos que recibimos por mensajería instantánea. No solo eso: entre los nuevos usos que se dan al smartphone y que eran impensables hace 20 años se encuentra el control de nuestras finanzas y de aplicaciones de domótica, como el termostato o la iluminación del hogar. También la biométrica o los asistentes virtuales como Siri, Cortana, Google Assistant o Alexa. Este informe también explica que la tasa de penetración de los smartphones crece en España de tal manera que supera la media europea: el 94 % de las personas encuestadas para elaborar el estudio reconocían haber utilizado su teléfono inteligente en las últimas 24 horas. Desde que Apple intentó dar más vida a los teléfonos de sobremesa y hasta hoy, los smartphones han pasado a formar parte de nuestra vida cotidiana. Aunque la irrupción de los altavoces inteligentes en los hogares puede desplazarlos en cierto modo, lo cierto es que no se prevé que nos vayan a abandonar en un futuro próximo.

INNOVACIÓN
18 Marzo, 2019

#FinanzasXaFollowers V: la TAE, el endeudamiento y los préstamos

La quinta entrega de “Finanzas para followers”, el proyecto de CaixaBank para impulsar la educación financiera y explicar, de forma amena y comprensible, los conceptos financieros con los que nos encontramos cada día, arranca, como es habitual, planteando una pregunta en el perfil de Twitter de CaixaBank (@caixabank): ¿Qué es la TAE? Un 44% de los encuestados responde que la TAE es el interés que te cobra el banco. Y no van mal encaminados. Pero el nuevo capítulo de “Finanzas para followers”, que presenta la experta en comunicación financiera Rosa del Blanco, profundiza en esta cuestión y explica, en esta ocasión con la ayuda del periodista, runner y presentador de Operación Triunfo Roberto Leal, los conceptos de endeudamiento, préstamos... y, por supuesto, la TAE. ¿Qué es, en primer lugar, el endeudamiento? “El endeudamiento es utilizar dinero prestado para comprar algo ahora y pagarlo más tarde, con unos intereses o comisiones”, asegura Rosa del Blanco. “Después iremos devolviendo el dinero poco a poco, generalmente en cuotas mensuales”, añade. El endeudamiento no es, por tanto, algo que sea bueno ni malo por sí mismo. Pero lo que sí que es importante es ser previsor y evitar solicitar un préstamo si uno ve que no va a contar con los ingresos suficientes para hacerle frente en el futuro. En general, los expertos aconsejan no endeudarse más del 30-40% de nuestros ingresos mensuales, incluido lo que pagamos por la vivienda. “Es como una carrera”, reflexiona el runner Roberto Leal. “Antes de correr una maratón, tienes que saber si eres capaz de correr 5 km”. De lo que se trata, en el fondo, es de ser consciente de la situación personal de cada uno y de asumir cuáles son las posibilidades reales que se tienen.¿Y qué significa entonces la TAE? Son las siglas de tasa anual equivalente y lo que refleja esta tasa es el coste de un préstamo. La TAE engloba los gastos, las comisiones, los intereses y el plazo de la operación del préstamo en cuestión. Pero atención, el coste de la TAE no es la única característica importante a valorar. No hay que lanzarse de cabeza a por el préstamo que ofrezca la TAE más baja, sino que también hay que tener en cuenta la cuota mensual que nos vendrá mejor pagar. Solicitar un préstamo debe ser, en definitiva, una decisión meditada. El vídeo concluye con cinco consejos a seguir antes de solicitar un préstamo: ¿Realmente necesito comprar ahora el producto? ¿Cuánto se encarece un producto a través de un crédito? Estudia y compara ofertas prestando atención a la TAE. ¿El préstamo que quiero solicitar tiene gastos de cancelación? ¿Me ofrecen otros productos financieros con el préstamo? Y es que, en el fondo, pedir un préstamo es como correr una maratón, insiste Roberto Leal: dependiendo de la situación en la que te encuentres, sea la de tu economía o la de tu cuerpo, será mejor hacer una cosa o la otra. “Finanzas para followers” regresará muy pronto con una nueva entrega. Recuerda seguir el hashtag #FinanzasXaFollowers y el perfil de CaixaBank en Twitter, @caixabank, para permanecer informado.

CORPORATIVO