17 Marzo, 2014

Sistemas de pago: presente y futuro


La mejora en los sistemas de pago redunda en un mayor desarrollo económico. Esta es una de las conclusiones del análisis desarrollado en el Dossier del último Informe Mensual de “la Caixa” sobre Estudios y Análisis Económico. Efectivamente, la evidencia empírica apunta hacia una relación positiva entre el nivel de desarrollo y la calidad de un determinado sistema de pago, por un lado, y el crecimiento económico, por otro, de disponer de una estructura de pagos amplia, eficiente y segura, ya que dinamiza el comercio de bienes y servicios y otras transacciones entre individuos. Algo que influye directamente en los hábitos de consumo.

En concreto, los métodos de pago electrónicos son los que tienen un mayor efecto sobre el nivel de renta, a considerable distancia de otros instrumentos de pago alternativos como el efectivo o los cheques bancarios. Además, la adopción de las nuevas tecnologías y las innovaciones financieras han permitido la proliferación de nuevos medios, revitalizando la discusión y el análisis en torno a los beneficios agregados, privados y sociales, que generan.

En este sentido, el auge de la compra on-line y de la portabilidad ha incentivado la aparición de nuevos sistemas de pago con dinero electrónico, eficientes y seguros. PayPal, el e-money, las digital wallets, la tecnología NFC (Near Field Communication), facilitadora de pagos sin contacto, y otras aplicaciones móviles son algunas de las innovaciones más recientes.

Otras iniciativas (incluso más notorias, como la moneda virtual bitcoin) seguirán sujetas a un estricto escrutinio. La seguridad del sistema Bitcoin no es comparable todavía a la del resto de sistemas mencionados y su aceptación como medio de pago dependerá, en última instancia, de la confianza que genere la moneda.

En cuanto al marco regulatorio, existe un elevado nivel de fragmentación de los sistemas de pago entre los países de la Unión Europea. La creación de una Zona Única de Pagos en Euros (SEPA, por sus siglas en inglés) es un primer paso hacia la integración entre los diferentes sistemas de pago nacionales. El objetivo de la SEPA es alcanzar un mercado único de instrumentos de pago para particulares, empresas y administraciones públicas en el que no exista distinción entre las operaciones nacionales y las transfronterizas, en beneficio de las relaciones económicas entre los países europeos.

Ya puedes leer el nuevo Informe Mensual de Marzo 2014 de laCaixaResearch. Te recordamos que también puedes seguir las publicaciones de “la Caixa” Research por Twitter.

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