06 Agosto, 2015

Economía digital: la revolución global de los datos


En 1880, John Adams, segundo presidente de Estados Unidos, firmó una ley para crear una biblioteca que “contenga tantos libros como sean necesarios para el Congreso”. En la actualidad, ese centro cuenta con 158 millones de documentos y se ha convertido en el principal repositorio de lo que se ha publicado en EE. UU. en los últimos 150 años. Esta cantidad de información es insignificante si la comparamos con la que gestiona Walmart, el gigante norteamericano de la distribución, y es que cada hora tienen lugar en esta compañía un millón de transacciones.

Economía digital: la revolución de los datos

Actualmente, nos encontramos ante un nuevo paradigma derivado de la digitalización de la información, que tiene, lógicamente, efectos sobre la economía y el mundo empresarial. El dossier de ”la Caixa” Research “La economía digital: la revolución global de los datos”, de Álex Ruiz y Gerard Masllorens del Departamento de Macroeconomía, Área de Planificación Estratégica y Estudios de la entidad, analiza qué cambios implica este nuevo contexto en la economía y las empresas.

¿Qué es la economía digital?

En 2013, IBM estimaba que el 90% de los datos disponibles en el mundo en ese momento se habían creado en los últimos dos años. Esta enorme magnitud de datos sugiere el nacimiento de una forma revolucionaria de crear y de gestionar la información. Esto es lo que se conoce hoy en día como la economía digital. Esta se caracteriza por el uso de tecnologías digitales y pivota sobre tres pilares básicos: las infraestructuras (hardware, software, etc.), los procesos organizativos (el eBusiness) y los flujos de bienes y servicios (el eCommerce).

Cada día son más las empresas que utilizan estas tecnologías digitales. Sin embargo, todavía encontramos diferentes grupos de empresas que las utilizan en mayor o menor medida:

  1. Sectores “puros”: son aquellos cuya razón de ser es la economía digital. Se han creado en este entorno, por lo que no se podrían concebir sin la digitalización. Dentro de este grupo encontramos a empresas como Facebook o Google.
  2. Sectores “revolucionados”: son aquellos que, aunque existían antes de la revolución digital, han sufrido una transformación total, tanto en lo que se refiere a su producto básico como a los elementos restantes de la cadena de valor. Encajan en esta categoría sectores como las telecomunicaciones, la edición, la educación o los medios de comunicación.
  3. Sectores “tradicionales”: son aquellas empresas cuya cadena de valor no se ha visto alterada en lo esencial.

Los datos muestran que la importancia de los sectores puros y revolucionados está aumentando de forma significativa con la digitalización de la información. En particular, se dispone de numerosas evidencias de que el crecimiento de los flujos de datos globales está siendo substancial en este cambio. Y no es para menos, porque en el tiempo que has leído este post, Walmart ha gestionado 20 nuevas Bibliotecas del Congreso.

Para conocer más sobre la economía digital, te invitamos a leer el Dossier del Informe de julio-agosto de ”la Caixa” Research. También puedes seguir a @laCaixaResearch para estar al día de la actualidad económica y financiera.

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