13 Julio, 2020

La solución que predice el comportamiento del terreno en una obra

Uno de los principales retos de la construcción consiste en saber cómo se comportará el terreno durante una obra. Este conocimiento es especialmente importante no solo para ahorrar costes en materiales y tiempos derivados de imprevistos, sino también para mantener la seguridad de los trabajadores mientras se ejecuta el proyecto. Cristian de Santos es el CEO y uno de los fundadores de Saalg Geomechanics, una start-up distinguida en la fase sectorial de la 13.a edición de los Premios EmprendedorXXI, que promueve CaixaBank, en la categoría Prop Tech. La empresa ofrece una solución basada en el análisis de datos geotécnicos que permite predecir ese riesgo. Así nos lo explica este directivo.¿En qué momento se os ocurrió que poner en marcha Saalg Electromechanics podía ser una buena idea? La idea surgió mientras hacíamos el doctorado en la universidad. Ignasi y yo somos unos apasionados de la tecnología y la ciencia, pero, también, siempre nos ha gustado tener contacto con la industria. Por eso detectamos una necesidad dentro del sector de la construcción que la misma tecnología que estábamos desarrollando en la universidad tenía la posibilidad de solventar. Y ahí es cuando nació Saalg Geomechanics. Pretendemos hacer de la construcción un sector más eficiente, sostenible y seguro a partir del análisis geotécnico de los datos en la obra. Para hacerlo, comercializamos soluciones digitales que nos permiten comprender cómo se va a comportar el terreno durante todo el ciclo de una excavación o de un proceso constructivo. La crisis de la COVID-19 ha supuesto un parón sin precedentes para buena parte de la economía. ¿Cómo ha afectado en particular a una empresa de vuestras características? A pesar de las dificultades que ha traído la crisis de la COVID-19, en Saalg Geomechanics hemos intentado aprovechar la parte positiva de la situación y desarrollar conceptos que, sin un periodo de congelación de la economía, no hubiéramos sido capaces de estudiar. Por ejemplo, hemos desarrollado nuevas funcionalidades y módulos para nuestra plataforma que nos aproximan más al cliente y nos permiten ofrecer una venta más digital, menos centrada en proyectos que exigen un mayor esfuerzo. Desde Saalg Geomechanics comercializáis Daarwin, una plataforma pionera en predicción de riesgos geotécnicos. ¿En qué consiste? Daarwin es la primera plataforma basada en algoritmos de machine learning que nos permiten combinar modelos numéricos con datos de instrumentación geotécnica para predecir el comportamiento real del terreno durante todo el ciclo de ejecución de una obra. Gracias a Daarwin, somos capaces de validar los diseños y detectar cualquier inestabilidad durante la ejecución de las obras, así como optimizar tanto el diseño como el procedimiento constructivo durante la ejecución de la obra. ¿Cuáles son los principales retos que os habéis encontrado a la hora de desarrollar vuestra plataforma? Desde el inicio de Saalg Geomechanics, uno de los mayores retos que hemos afrontado no tiene tanto que ver con el desarrollo y la implementación de una solución tecnológica, sino con el hecho de cambiar la manera de construir que se ha ido desarrollando durante los últimos cincuenta años. Ese cambio de paradigma en la construcción es el gran desafío que tenemos por delante. ¿Qué repercusiones puede tener una gestión errónea del riesgo geotécnico en este tipo de proyectos? Actualmente, más del 30% de los grandes proyectos de infraestructuras sufren desviaciones debidas al desconocimiento del comportamiento del terreno. Nosotros ofrecemos una tecnología que permite entender cómo se va a comportar, algo que permite reducir tanto el volumen de material como el tiempo de ejecución de la obra, al mismo tiempo que se aumenta la seguridad. En uno de los proyectos en los que hemos implementado nuestra tecnología, hemos sido capaces de reducir un 30% el coste de una de las fases de excavación. ¿Y cómo puede contribuir a optimizar las obras vuestra solución? Aunque el sector de la construcción actual es capaz de levantar prácticamente cualquier cosa —islas artificiales, ciudades en el desierto, líneas de metro…—, en la mayor parte de los proyectos o se pierde dinero o se paga de más, tanto desde el punto de vista medioambiental como desde el financiero. Gran parte del problema es que en la fase de diseño se desconoce cómo se va a comportar el terreno. Como consecuencia, la mayoría de los proyectos están sobredimensionados y ocurren retrasos durante la ejecución de la obra. En el peor de los casos, incluso puede aparecer un colapso. Todo esto es lo que pretendemos evitar gracias a Daarwin.   En el ámbito medioambiental, ¿cómo se puede beneficiar el entorno del empleo de herramientas como Daarwin? Actualmente, la industria de la edificación y las infraestructuras es responsable de más del 39% de las emisiones de CO2. Básicamente, proceden del material, del uso de la maquinaria y de la ejecución de la obra. Con Daarwin pretendemos reducir la cantidad de material y el tiempo necesarios para llevar a cabo el proyecto y, así, lograr un impacto positivo gracias a una ingeniería mucho más eficiente. En el ámbito de los riesgos laborales, ¿qué ventajas puede aportar Daarwin? Gracias al análisis de los datos geotécnicos que efectúa Daarwin en tiempo real, buscamos detectar inestabilidades o comportamientos anómalos. Esto nos permite mantener un entorno mucho más seguro en las obras. No queremos que haya colapsos: lo que queremos es que las obras sean mucho más seguras para todos. ¿Cuáles son vuestros planes para esta plataforma? Nuestra visión es que Daarwin se convierta en el estándar de las plataformas de previsión geotécnica, que nos permita hacer evolucionar los proyectos durante la ejecución de las obras. No buscamos una construcción estática, sino que los proyectos evolucionen desde el inicio y hasta el final. ¿Qué significa para vosotros haber ganado la fase sectorial de los Premios EmprendedorXXI? Como emprendedores, una de las mayores dificultades que observamos es alcanzar visibilidad. Gracias a los Premios EmprendedorXXI, la hemos conseguido; para nosotros, han representado un auténtico trampolín que nos ha permitido darnos a conocer. Con esta distinción, no solo hemos conseguido apoyo económico, sino también el reconocimiento de todo el universo start-up del país.

CORPORATIVO
09 Julio, 2020

Tenemos que llevar la medicina allí donde esté el paciente

El uso de tecnología ha logrado avances sin precedentes en el campo de la medicina durante los últimos años. Desarrollar una capaz de detectar a distancia si hay algo que no funciona bien en nuestro corazón es una muestra más de lo que se puede lograr cuando estas dos disciplinas colaboran. Idoven es una start-up de cardiología a distancia que ha ganado la fase sectorial de la 13.ª edición de los Premios EmprendedorXXI, que promueve CaixaBank, en la categoría Health. El cardiólogo Manuel Marina es su CEO y nos explica cómo puede ayudar una empresa como Idoven a mejorar tanto el sistema de salud como la vida de las personas.¿Cómo comenzó la historia de Idoven? ¿Cuál es su actividad? Idoven nació de la unión de un cardiólogo, un ingeniero y un emprendedor que tuvimos la idea de intentar enseñar cardiología a un software. Así que empezamos a escribir código y a investigar. Cuando vimos que el software de inteligencia artificial era capaz de aprender cardiología, decidimos llevar un producto al mercado. En Idoven analizamos la actividad eléctrica del corazón (también conocida como electrocardiograma) y empleamos inteligencia artificial para elaborar un diagnóstico médico. Ofrecemos este servicio a hospitales, médicos y empresas que quieran analizar los electrocardiogramas de sus pacientes o empleados. Asimismo, cualquier persona que lo desee puede contratarnos a través de nuestra página web y solicitar nuestros servicios. Ofrecemos estudios que graban el corazón durante distintos periodos de tiempo (24 horas, 7 días y hasta 21 días) para poder llevar a cabo una medicina muy precisa y diagnosticar si ese corazón está bien o, si tiene algún problema, buscar una solución. La crisis de la COVID-19 ha puesto el sistema de salud bajo un fuerte estrés. ¿Cómo ha afectado esta situación a Idoven en concreto? La crisis del coronavirus ha puesto en evidencia que el sistema sanitario es un sistema que hay que proteger. También que los médicos no pueden estar dedicando su tiempo a tareas repetitivas en las que aportan poco valor y que, además, una máquina puede hacer mejor. Ese proceso de automatización que hacemos utilizando inteligencia artificial ha cobrado aún más sentido durante esta crisis. Para hacernos una idea, en nuestra página web entraban entre 2.000 y 3.000 personas al mes y, en cuatro días des del inicio de la pandemia, llegaron a acceder hasta 60.000 personas. Esos visitantes buscaban en webs como la nuestra soluciones de telemedicina, asistencia en remoto o cardiología a distancia, que es lo que nosotros hacemos. Yo creo que estas soluciones han venido para quedarse, que todos los sistemas de salud del mundo se han dado cuenta de que hay que implantarlas. También que tenemos que hacer desaparecer esas barreras que plantean los hospitales para poder llevar la medicina allí donde esté el paciente, viva donde viva. ¿Qué ventajas pueden aportar soluciones como la que vosotros planteáis para el propio sistema sanitario? Cada día, unas 800.000 horas de personal médico altamente cualificado se dedican a analizar electrocardiogramas. Nosotros estamos automatizando ese proceso: ayudamos a que ese análisis se efectúe de manera automática para dar soporte a esos médicos y ayudarlos a llegar a un diagnóstico más rápidamente. Los hospitales nos envían, a través de la nube, los registros de los pacientes, y nosotros los analizamos. Así, reducimos los costes del sistema hospitalario y los tiempos de las listas de espera. Esta es la propuesta de valor clara que ofrecemos a los hospitales. Para los pacientes, nuestra propuesta consiste en trasladar la medicina allá donde vivan gracias a la cardiología a distancia. Más allá del contexto hospitalario, ¿en qué otras áreas se puede aplicar vuestra tecnología? Además de aportar valor a hospitales y pacientes, también lo aportamos a los deportistas. En Idoven analizamos los corazones de las personas que practican deporte, tengan el nivel o la edad que tengan. Sin importar dónde estén localizadas, observamos con detalle el funcionamiento de su corazón, bien porque desean correr una maratón o, simplemente, practicar deporte de forma segura. Iker Casillas, que sufrió un infarto mientras entrenaba, ha visto muy clara esa propuesta de valor, y por eso ha decidido invertir en nuestra compañía. También podemos analizar a empleados de empresas de cualquier sector, a quienes ofrecemos exámenes de salud. La utilización de inteligencia artificial es una de las partes más novedosas de vuestra solución. ¿En qué consiste la donación de latidos que habéis puesto en marcha? La donación de latidos es una de las partes más bonitas de nuestra historia. Nuestros algoritmos de inteligencia artificial aprenden de cada latido, con la ayuda de los cardiólogos e ingenieros que formamos parte del equipo. Mediante ese proceso, la máquina aprende cada vez más cardiología y también a desarrollar una medicina cada vez más precisa. Gracias a la ayuda de todos los que deciden formar parte de esto voluntariamente y donar latidos reales, esta tecnología podrá, a su vez, ayudar cada vez a más médicos y más pacientes. Cualquier persona puede participar y convertirse así en uno de los primeros donantes de latidos del mundo. ¿Cómo creéis que pueden ayudar vuestros servicios a extender una cultura de la prevención entre la población en general? Y ¿qué impacto puede tener la implantación de esta cultura sobre la sociedad en general? La medicina busca detectar cada vez de forma más temprana los problemas que pueda tener un paciente en un órgano, como es el caso del corazón. Esto es así porque sabemos que, cuanto antes actuemos sobre un problema, mejor será la evolución del paciente. De hecho, los pacientes que se diagnostican tarde tienen peor pronóstico. Para prevenir problemas como la (mal llamada) muerte súbita o los infartos, es necesario desarrollar campañas en las que observemos el corazón con mucho detalle, con la ayuda de la tecnología y el big data. Esa gran cantidad de información es la que nos permitirá conseguir una medicina mucho más precisa. De cara al futuro, ¿cómo será Idoven? ¿Cuáles son vuestros planes? Queremos llevar esta tecnología a distancia a cualquier parte del planeta. Lo haremos poco a poco: hoy ya diagnosticamos en remoto los corazones de pacientes de países como España, Portugal, Holanda, Bélgica, el Reino Unido, México o Alemania, sin importar en qué parte de esos territorios viven. Más adelante, queremos llegar a todo el mundo creando esas nubes a las que se podrán conectar hospitales de cualquier país para poder llevar esta cardiología de precisión y a distancia a pacientes de cualquier punto del globo. ¿Qué significa para vosotros haber ganado la fase sectorial de los Premios EmprendedorXXI? Recibir el Premio EmprendedorXXI ha sido una gran alegría para todo el equipo. Estamos muy agradecidos a CaixaBank, Enisa y el resto de los organizadores de estos premios. Creo que es un reconocimiento de la necesidad de start-ups como la nuestra: pequeñas estructuras con un gran componente de innovación y que desarrollan tecnología para solucionar un problema real. En nuestro caso, para ofrecer una vida mejor y más sana a los pacientes.

CORPORATIVO
07 Julio, 2020

Nuevas tendencias en pantallas para smartphones

El primer teléfono móvil con pantalla táctil capacitiva fue el LG Prada, lanzado en 2006. La aparición de este tipo de pantalla representó una gran revolución que hasta ese momento solo era materia de las creaciones de la ciencia ficción. Su sistema de funcionamiento se basaba en la detección del tacto de los dedos en las pantallas, a diferencia de sus predecesoras, que basaban su dinámica en la presión de estos sobre la misma. Un año después, en 2007, el primer iPhone de Apple aterrizó con toda su potencia en nuestras vidas. La gran novedad de este modelo fue que dio un paso más en el desarrollo de la pantalla capacitiva, ya que se creó la primera pantalla multitáctil de la historia a partir de una técnica que se había empezado a desarrollar en 1982 en la Universidad de Toronto (Canadá). Este nuevo sistema ofrecía al usuario más prestaciones, y estaba diseñado para que la pantalla funcionara, en la práctica, como un ratón de ordenador. Como su nombre indica, el sistema multitáctil detecta múltiples puntos de presión en la pantalla, lo que permite al usuario utilizar varios dedos para interactuar con ella. De este modo, puede hacer zum dentro de las imágenes y otras acciones similares a un clic utilizando tanto el dedo índice como el pulgar, lo que mejora considerablemente la experiencia de navegación porque la acerca a la de un PC. El siguiente fabricante con una gran innovación en las pantallas de nuestros teléfonos fue Nokia en 2008. El teléfono Nokia N85 fue el primer terminal en presentar la tecnología OLED (diodo orgánico de emisión de luz), que sigue muy presente hoy en día. Esta tecnología permitía mejores contrastes de colores oscuros. Su sistema de ahorro energético consistía en algo que ahora nos parece básico: la pantalla del terminal se apagaba cuando el teléfono no estaba en uso. Más tarde, ya en 2011, llegaría el Samsung Galaxy Note. La pantalla de este dispositivo era de tamaño intermedio, entre una tableta y un smartphone. No fue el primer dispositivo de estas características que salió al mercado (su pantalla medía 12 centímetros), pero fue un gran éxito de ventas para la marca y abrió el camino hacia unos teléfonos con pantallas más grandes. Hasta ese momento, la tendencia había sido siempre tratar de reducir su tamaño. Las pantallas táctiles supusieron un impulso para la era de la conectividad y han sido uno de los cimientos sobre los cuales se ha edificado la tecnología móvil actual. Lo visual es tendencia y las pantallas se transforman en las verdaderas protagonistas del presente y del futuro. El camino hacia la innovación en el desarrollo de las pantallas para smartphones continúa. Y es una carrera en la que ningún fabricante de dispositivos móviles se quiere quedar atrás.Una de las nuevas tendencias de este año 2020 es la pantalla flexible y plegable, que ha acaparado multitud de titulares. Samsung ha apostado fuerte por este tipo de prestaciones. Su smartphone flexible se llama Galaxy Fold y ofrece una pantalla plegable llamada Infinity Flex, de 7,3 pulgadas y un 50% más fina que las demás pantallas de los teléfonos de la serie Galaxy. Su tecnología Eye Confort hace que el dispositivo se adapte automáticamente a la luz ambiental. Por otro lado, las empresas chinas Royole y Huawei han lanzado al mercado sus propias propuestas de móviles con pantalla flexible. La de la primera se llama FlexiPai y es un híbrido entre un smartphone y una tableta. El dispositivo cuenta con una pantalla de 7,8 pulgadas y es capaz de doblarse sobre sí mismo un máximo de 180 veces, hasta alcanzar un tamaño extremadamente reducido. Huawei, que ha apostado fuerte por la tecnología 5G, propone al mercado su propio teléfono plegable, el MateX, un dispositivo que cuenta con un sistema de cámara Leica, una pantalla que se puede doblar y que presenta un eje flexible para conseguir un acabado plano y liso en ambos lados del teléfono.La segunda gran tendencia estrella en pantallas para smartphone son las pantallas dobles. Un teléfono dotado de esta tecnología dispone de dos pantallas, una en la parte frontal del dispositivo y la otra en el reverso. La segunda cuenta con menor resolución pero es completamente funcional, de manera que el usuario puede accionar su dispositivo móvil por ambos lados. Una de las ventajas de esta clase de pantallas es que eliminan los rebordes negros del smartphone estándar, que suelen reducir la superficie funcional de la pantalla. La empresa china ZTE ha optado por esta solución para desarrollar su dispositivo NubiaX. También ha seguido esta tendencia la compañía Meizu.Esta clase de pantallas disponen de un pequeño hueco redondo en una de las esquinas superiores de la pantalla. Dentro del agujero se colocan minúsculos sensores y cámaras que aumentan la funcionalidad del dispositivo. Se elimina, de esta manera, el clásico notch (el rectángulo en la parte frontal) de los primeros smartphones y se ofrece al usuario una mayor superficie de pantalla y un aumento de funcionalidades. Samsung, Lenovo o Huawei ya han incorporado esta tecnología en sus nuevos teléfonos para este año. Los modelos Honor 20, de la empresa española Honor, o el modelo Galaxy S10, de Samsung, han sido algunas de las propuestas estrella de este año en cuanto al uso de pantallas perforadas se refiere. Con la innovación en las pantallas, los fabricantes tratan de mejorar los smartphones para hacerlos competitivos con respecto a los nuevos dispositivos wearable, que asegurarán la conectividad a los usuarios a través de la ropa y el calzado, pero que lo tendrán más complicado a la hora de proporcionar imágenes de alta calidad. Flexibilizando las pantallas y dotándolas de la máxima capacidad y definición se pretende hacerlas imbatibles.

INNOVACIÓN
03 Julio, 2020

Tecnología que optimiza procesos y ofrece pólizas más económicas

Una tecnología capaz de optimizar tiempos, reducir costes y mejorar la experiencia del cliente en su relación con una compañía aseguradora. Así es la solución de inteligencia visual que propone Bdeo a la industria de los seguros y a cualquier otro sector que requiera verificación documental, como el del alquiler de vehículos o las plataformas de carsharing. La empresa ha ganado la fase sectorial de la 13.ª edición de los Premios EmprendedorXXI, que promueve CaixaBank, en la categoría Mobility. Su CEO Julio Pernía nos explica en qué consiste su solución y qué puede aportar a la industria.¿Cómo surgió la idea de poner en marcha Bdeo? Llevamos alrededor de 10 años trabajando para aseguradoras, desarrollando soluciones para compañías, gabinetes de peritaciones y empresas de reparaciones en el hogar. Gracias a esta visión 360° del siniestro, nos dimos cuenta de que era necesario agilizar los procesos relacionados con él. Así surgió la oportunidad de crear Bdeo, que propone automatizarlos mediante tecnología de inteligencia visual. La crisis de la COVID-19 ha resultado muy disruptiva para la economía en general. ¿Qué impacto ha tenido sobre vuestra empresa? En nuestro caso, el impacto ha sido bastante controlado porque tenemos la suerte de trabajar con compañías aseguradoras. Se trata de entidades con una importante solidez financiera y un impacto directo sobre la experiencia del cliente final. La tecnología que ofrece Bdeo garantiza a las compañías aseguradoras una plataforma de colaboración y contacto con los asegurados que hace que el proceso sea menos traumático y que se puedan comunicar con ellos en tiempo real. Así que, en nuestro caso, no hemos notado demasiado impacto a causa de esta crisis. ¿Qué problemas plantea el actual modelo de tratamiento de pruebas documentales en la industria del seguro? Se trata de una problemática diversa. Nosotros planteamos digitalizar procesos que, hasta ahora, se habían venido realizando a través de distintos canales. Por ejemplo, enviar información a través de WhatsApp o fotografías por correo electrónico. Esto no solo abre la puerta al fraude, sino que provoca que todas esas pruebas documentales lleguen de forma desorganizada a los que tienen que efectuar una inspección manual de los daños, como peritos o tramitadores. Lo que nosotros planteamos es la automatización y la mejora de los procesos gracias al uso de la inteligencia artificial y el blockchain. ¿Cómo pueden ayudar esas dos tecnologías a la automatización de procesos? Bdeo se integra con los sistemas de las compañías aseguradoras de tal manera que, una vez que ha ocurrido un siniestro o se comprueba algo con un cliente, este recibe un mensaje de texto que le permite hacer una captura de información. La tecnología guía al asegurado para que efectúe esa captura de una manera determinada. Además, a través del blockchain aportamos evidencia digital de que esa información es fidedigna y no se ha modificado. Por otro lado, gracias a la inteligencia artificial, somos capaces de llevar a cabo un reconocimiento automático de daños para catalogarlos y poder automatizar procesos. ¿Cómo crees que puede influir vuestra solución en la evolución de la industria del seguro? Vemos claramente que el futuro de la industria del seguro pasa por ofrecer servicios y productos ajustados a lo que demandan los asegurados en el siglo xxi. Gracias a la reducción de costes y la optimización de tiempos, esa industria podrá adaptarse a las nuevas formas de interacción con los clientes y ofrecer productos y pólizas más económicos y ajustados a sus necesidades. En un sentido más amplio, ¿sobre qué otros sectores puede llegar a influir vuestra solución? Esta tecnología se puede aplicar a distintos sectores. Cualquier industria que requiera la verificación de un bien o un riesgo es susceptible de integrar este tipo de automatización. Desde la gestión de flotas a aplicaciones de carsharing, alquiler de vehículos o incluso gestión de la propiedad. Cualquier plataforma o servicio que requiera de una inspección puede acceder al canal de confianza que le ofrece Bdeo para automatizar procesos gracias a la inteligencia visual. Para los clientes finales, ¿qué ventajas puede obtener un consumidor gracias a vuestra herramienta? Nuestra naturaleza como compañía es la de mejorar la experiencia del cliente final, la satisfacción del cliente. A esto se suma que somos capaces de reducir tiempos y optimizar costes, lo que se traduce en productos y servicios más orientados al cliente digital, con pólizas mucho más económicas a su disposición. ¿Hasta qué punto crees que la tecnología puede llegar a transformar un sector económico? En nuestra opinión, para transformar una industria no basta con introducir tecnología. Primero es necesario un cambio de procesos y de mentalidad y, finalmente, la tecnología debe acompañar ese cambio. ¿Por qué os presentasteis a los Premios EmprendedorXXI y qué ha supuesto para vosotros haber ganado la fase sectorial? Como emprendedores, llevábamos varios años observando los premios desde la barrera; para nosotros son todo un referente. Esta es la primera vez que nos presentamos, y estamos muy contentos de haber conseguido ganarlo. De hecho, no nos esperábamos ganar el premio sectorial. Para nosotros, este premio tiene un impacto muy importante gracias al reconocimiento que hemos recibido, tanto a nivel nacional como internacional, lo que supone un aval tanto para nuestros clientes como para nuestros partners. Además, estamos muy orgullosos del gran equipo que hemos formado, ya que gran parte del mérito es suyo.

CORPORATIVO
30 Junio, 2020

Cuatro claves que marcarán las redes sociales del futuro

Han revolucionado la manera que tenemos de relacionarnos, han contribuido a difuminar las fronteras del mundo, han dinamizado revoluciones e incluso han transformado por completo la experiencia de estar confinado durante una pandemia. Quién nos iba a decir hace un par de décadas que las redes sociales iban a influir de tal manera en nuestras vidas que hasta celebran su propio día mundial dedicado cada 30 de junio. A principios de este año, Facebook contaba con 2.449 millones de usuarios mensuales activos, por los 2.000 millones de YouTube, los 1.000 millones de Instagram o los 340 millones de Twitter. Para hacernos una idea de la magnitud de estas cifras, basta con decir que en el mundo vivimos unos 7.700 millones de personas en total. Esto significa que prácticamente uno de cada tres habitantes accede a Facebook cada mes. El caso es que desde el momento en que las redes sociales se instalaron en nuestras vidas, han sido muchas las variaciones y adaptaciones que han registrado. Buena parte de la culpa la tenemos los usuarios, que hemos ido dando forma a estos espacios a medida que íbamos evolucionando con su uso. Los test de personalidad, memes, tuits cada vez más largos, filtros de fotografía, vídeos cortos, retos virales… son elementos que se han introducido a lo largo de los años y que han modificado las redes sociales hasta convertirlas en lo que vemos hoy. Esta es la razón principal por la que cada año los expertos realizan cábalas sobre cómo evolucionarán las redes sociales en el futuro. Se trata de anticiparse a lo que el público demandará para poder ofrecérselo. En el caso de 2020, el confinamiento por la crisis del coronavirus no ha hecho sino complicar aún más este ejercicio. Con todo, ya es posible adivinar algunas de las claves que marcarán las redes sociales en el futuro.Hasta dos tercios de los usuarios de redes sociales encuestados por el Global Web Index afirman que donde mejor se sienten a la hora de compartir es en las aplicaciones de mensajería. Tal vez esta sea la razón por la que —tal y como recuerda Hootsuite— Instagram lanzó Threads, una aplicación que prima el uso de la cámara para contactar con amigos íntimos. Mientras, LinkedIn puso en marcha Teammates para que los miembros de un mismo equipo en el mundo real puedan conectarse mejor. El confinamiento por la pandemia de la COVID-19 no ha hecho nada más que acelerar esta tendencia. Durante este periodo, existen incluso sectores de la población que no estaban acostumbrados a sacar todo el partido a las aplicaciones de mensajería instantánea que aprendieron a hacerlo para comunicarse con sus seres queridos. Que las redes sociales se vuelvan más privadas no quiere decir que se vayan a cerrar por completo. De hecho, los usuarios suelen recurrir a ellas en busca de información sobre productos, noticias o entretenimiento en canales públicos.El enorme éxito que ha tenido la red social TikTok, en la que sus usuarios suelen compartir vídeos de unos 15 segundos, ha catapultado el consumo de pequeñas unidades de información que se viralizan, también conocidas como memes. Aunque ya eran sobradamente conocidos, la irrupción de TikTok y su uso durante el confinamiento ha encontrado nuevas maneras de utilizar los memes, incluso para crear contenido en familia en una red social que hasta hace poco tiempo era prácticamente exclusiva para jóvenes. No solo eso: los contenidos que se publican inicialmente en TikTok ya han comenzado a inundar otras redes sociales como Instagram, Twitter o YouTube. Este éxito significa principalmente dos cosas: por un lado, los contenidos cortos y divertidos seguirán reinando en las redes sociales; y por el otro, el vídeo continuará siendo un formato atractivo para compartir en redes sociales.El mismo Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, a principios de este año solicitaba a los gobiernos un marco regulatorio claro sobre cuestiones como la privacidad, el contenido dañino o la portabilidad de los datos. El objetivo consiste en establecer claramente qué tipo de contenidos pueden publicarse en redes sociales y quién es el responsable último de los mismos. Esta petición parece en línea con los últimos movimientos en la Unión Europea, que ya ultima su Ley de Servicios Digitales. Esta norma busca aumentar la responsabilidad de plataformas como Facebook sobre los contenidos que comparten sus usuarios, como pueden ser las campañas de desinformación y noticias falsas. Las novedades en legislación obligarán a las redes sociales a adaptarse y pueden suponer grandes cambios, tanto en su funcionamiento como en el uso que hagamos de ellas. De hecho, pueden ser el primer paso para acabar de una vez por todas con algunas prácticas dañinas como el ciberacoso o la manipulación de elecciones democráticas.Las redes sociales continuarán con su evolución en el futuro. En un mundo en constante cambio, estos espacios seguirán formando parte del día a día de millones de personas y lo harán como siempre lo han hecho: adaptándose a las necesidades e inquietudes de sus usuarios. Sin ir más lejos, estos últimos meses las redes sociales han resultado fundamentales para ciudadanos, administraciones y empresas. Durante el confinamiento por la crisis del coronavirus, estos espacios han permitido mantener los vínculos entre familiares, amigos, proveedores, clientes, profesores, alumnos y un largo etcétera de personas. Gracias a su versatilidad, ha sido posible utilizarlas para que los cursos escolares siguieran adelante, los abuelos continuaran jugando con sus nietos a pesar de estar separados y muchas personas mantuvieran sus empleos gracias a su aplicación para el teletrabajo. También para plantear retos virales que nos ayudaran a mantenernos en forma o incluso para asistir a conciertos desde el propio salón de nuestra casa. Esta flexibilidad de las redes sociales seguirá siendo, con toda probabilidad, una de sus principales señas de identidad, ya que permite a los propios usuarios darles forma e incluso promover usos para los que no habían sido diseñadas en un principio. De hecho, en un entorno tan cambiante como el actual, las redes sociales más permeables serán las que consigan conectar mejor con lo que su público demanda de ellas.

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