10 Septiembre, 2019

“Nuestro propósito es sustituir la mayor cantidad de plástico en el menor tiempo posible.”

Arancha Yáñez, fundadora y CEO de Feltwood, empresa ganadora de los Premios EmprendedorXXI en la categoría Impact Tech“Hace 70 años, apenas se utilizaba el plástico; para la mayoría de las aplicaciones, hay alternativas.”Feltwood es una empresa nacida para ofrecer alternativas al uso masivo de plásticos. La compañía ha desarrollado diversas tecnologías para sustituirlos por materiales industriales ecológicos. Lo hacen a partir de fibras 100% vegetales y biodegradables procedentes de productos agrícolas. Su propuesta va dirigida a los fabricantes que ya están presentes en el mercado, a los que proponen innovar con apuestas respetuosas con el medio ambiente. La empresa ha sido recientemente galardonada con uno de los Premios EmprendedorXXI de CaixaBank en la categoría Impact Tech.El premio nos ha aportado, entre otras cosas, mucha visibilidad en los medios de comunicación. Se han puesto en contacto con nosotros numerosas empresas interesadas en nuestra tecnología. Además, nos ha proporcionado el empujón financiero necesario para salir antes al mercado.El plástico es un material que tarda cientos de años en degradarse. Mata 100.000 mamíferos marinos al año e incontables peces. Los pequeños trozos de plástico, los llamados microplásticos, contaminan el pescado que comemos y el agua que bebemos. Según algunos estudios, el 90% del agua embotellada y el 70% de los productos marinos contienen estos plásticos diminutos. Un grupo de científicos incluso los llegó a encontrar en los intestinos de las personas.Porque existen pocas alternativas al plástico que sean biodegradables y no contaminantes. Muchas, además, son poco duraderas y más caras. Hacían falta otras opciones de gran resistencia y económicamente competitivas.Es complicado hacer Investigación y desarrollo sin pertenecer a un centro de investigación o a una empresa. Al principio, cuando el desarrollo está en los inicios, careces de ningún tipo de apoyo. Un desarrollo industrial requiere de muchos medios: moldes, análisis, prototipos, etc. Es muy caro. Esto es algo que desde Feltwood queremos cambiar, porque España es, desde siempre, un país de grandes inventores, muchos de los cuales hicieron también el desarrollo por su cuenta. Es posible que estemos perdiendo grandes ideas por lo complejo que es para un particular llevarlas a cabo.Creamos nuestros materiales a partir de una amplia gama de vegetales. Esto es muy importante, porque la producción no depende de temporadas o tendencias. Tenemos distintos tipos de materiales según su aplicación. Todos ellos se componen de fibras 100% vegetales, biodegradables y reciclables. Tienen muy buenas características técnicas; por ejemplo, uno de los materiales Feltwood es similar a la madera, pero es varias veces más duro que cualquier madera. Otro es un aislante térmico con mejor coeficiente de aislamiento que los productos que se comercializan en la actualidad.El principal beneficio es que son biodegradables e incluso compostables. Eso significa que, si acaban en el mar, serán comida para los peces, y si acaban en la tierra, abono. A nivel contaminación, equivalen a una lechuga. Otra ventaja es que no es necesario talar árboles ni disponer de cultivos específicos para obtener nuestra materia prima. Así evitamos la deforestación.En una primera fase, se transforman los residuos agrícolas en la materia prima Feltwood. En la segunda fase se moldea la materia prima Feltwood para fabricar el producto final (un tablón, una bandeja…).Nuestro propósito es sustituir la mayor cantidad de plástico en el menor tiempo posible. Si nos centráramos en la fabricación, tendríamos un crecimiento mucho más lento; si enseñamos a otros la forma de hacerlo, la producción será mucho mayor. Una mayor producción con materiales Feltwood supondrá una menor producción con materiales contaminantes, como el plástico, y una menor huella de carbono.Tanto la normativa como la presión de los consumidores hacen que esas empresas busquen alternativas ecológicas con las que fabricar sus productos. Eso ha despertado mucho interés en nuestros materiales, y ha hecho que muchas empresas se interesen por nuestra solución. Somos una alternativa a muchos tipos de plástico y a muchas de sus aplicaciones. Desafortunadamente, no podemos sustituir todo el plástico, pero seguiremos investigando.Hace 70 años, apenas se utilizaba el plástico; para la mayoría de las aplicaciones, hay alternativas. Por supuesto hay usos, como en medicina, en los que el plástico es, por el momento, imprescindible.Aún no se ha puesto en contacto con nosotros ninguna empresa de juguetes. Es evidente que la normativa influye mucho en el interés que tienen las empresas en usar materiales ecológicos. En otros sectores, como el de los productos desechables, los embalajes y los materiales de construcción, en los que sí hay normativas que fomentan los materiales biodegradables, el interés es mucho mayor.Comenzar con la producción industrial con nuestros materiales en distintos sectores y a nivel internacional, y continuar el desarrollo de nuevos materiales para otras aplicaciones. Desde el primer momento creemos que la expansión de la tecnología debe de ser internacional. Varias compañías europeas y latinoamericanas ya se han interesado por nuestra tecnología.

CORPORATIVO
04 Septiembre, 2019

“Nos basamos en tecnología biomédica para adaptarla a la producción de carne.”

Mercedes Vila, fundadora de Biotech Foods, empresa ganadora de los Premios EmprendedorXXI en el País Vasco.“Bajo este nuevo sistema de producción que nosotros proponemos, los animales cambiarán de función.  Aportarán sus células sanas para la proliferación de tejidos musculares y su sacrificio dejará de ser necesario.”Los humanos consumimos una media de 76 gramos de proteína animal al día. Este consumo es mayor en los países desarrollados, en los que se llega a consumir casi el doble, 102 gramos al día. Y aunque la demanda las economías emergentes es menor, el consumo de carne a nivel mundial aumenta. En la actualidad, se producen 202.000 millones de toneladas de carne al año que sirven para satisfacer una demanda que pronto será imposible de abastecer con los métodos actuales de producción. Biotech Foods ofrece una solución a este problema: el cultivo de carne. Esta empresa vasca aplica la tecnología biomédica de regeneración de tejidos al mundo de la producción de carne para el consumo, lo que podría suponer una verdadera revolución para la salud de las personas, el medioambiente y el bienestar animal. ¿Por qué decidisteis presentar vuestro proyecto a los Premios EmprendedorXXI y qué ha supuesto para vuestra empresa resultar ganadores? Ser reconocidos en los Premios EmprendedorXXI ha respaldado el trabajo que hemos desarrollado hasta el momento. Para nosotros, representa un sello de calidad y excelencia a través de una entidad de referencia. Biotech Foods está marcando el camino de un futuro sostenible en el sector cárnico, que va a sufrir un gran punto de inflexión en un futuro a medio plazo. La propuesta tecnológica de Biotech Foods va a cambiar el sector radicalmente, proponiendo un nuevo concepto de alimento, una nueva categoría. ¿Cuáles son las causas del aumento de la demanda de carne en el mundo? ¿Y las consecuencias? En los últimos 40 años, la producción global de carne ha crecido de una forma muy importante gracias al desarrollo económico de los países. Durante este periodo, la producción de carne de pollo se ha multiplicado por 7, la de ternera por 2 y la de porcino por 3. La Organización Mundial para la Alimentación (FAO) estima que, en los próximos 40 años, la demanda de proteína animal seguirá creciendo. Los desafíos para poder satisfacer ese crecimiento se incrementarán dado que, además, se espera un fuerte aumento de la población. En el año 2100 se espera que en el mundo haya 11.200 millones de personas. El crecimiento mencionado anteriormente ha puesto al límite al sistema productivo, generando efectos negativos en el medio ambiente, en la salud de las personas y en el bienestar animal. La FAO lleva más de una década alertando sobre la necesidad de implementar acciones urgentes para hacer frente a los graves problemas medioambientales provocados por el sector ganadero. Este sector genera más gases de efecto invernadero que el sector del transporte, aviones y barcos incluidos –el 15%, medidos en su equivalente en dióxido de carbono (CO2) ─. También es una de las principales causas de la degradación del suelo por contaminación de purinas, de contaminación de los recursos hídricos y de deforestación, ya que, para producir 1 kg de carne, se suele requerir 6 kg de pienso. ¿Qué solución propone Biotech Foods para superar este problema? La principal innovación de Biotech Foods como empresa es su propuesta de modelo alternativo para la producción de carne para el consumo humano. Esto ayudará a la ganadería intensiva a poder satisfacer la alta demanda de proteína animal.  La estrategia de Biotech Foods se basa en la aplicación de una tecnología con fines biomédicos, como es la regeneración de tejidos, para adaptarla al mundo de la producción de carne. Con este tipo de producción, ¿podría reducirse el número de granjas y, en consecuencia, los gases que emiten y que contribuyen al efecto invernadero? La producción de nuestra carne requiere menos inversiones en tiempo, dinero y en recursos naturales que los que se emplean en hacer crecer y mantener los animales en granjas de explotación. Los biorreactores donde se producirán estos tejidos, similares a los que se utilizan en la producción de otros alimentos, como por ejemplo los yogures, no necesitan de espacio específico necesario para cumplir con los derechos de los animales, por lo que se podrían sustituir las grandes explotaciones animales por instalaciones industriales. Esto supondría liberar terreno y mejorar la política medioambiental de las zonas de explotación. Además, ofrece facilidad de instalación en cualquier región geográfica. ¿Qué es la carne cultivada y cuál es su proceso de creación? Para poder entender la tecnología y el producto que desarrolla Biotech Foods es muy importante tener en cuenta la definición de carne tradicional, y cómo se genera.  Dentro de un cuerpo animal, las células constituyen tejidos, los tejidos constituyen órganos y los órganos constituyen sistemas de órganos. Uno de estos órganos son los músculos, y estos músculos de diferentes animales es lo que compone la mayoría de la carne que comemos: cerdo, vaca, aves, peces, etc. La palabra “carne” se refiere a todos aquellos tejidos animales declarados aptos para el consumo humano. La base del proyecto de I+D parte del modelo tecnológico de construcción de tejidos a partir de células animales, que desarrolla para su evolución entornos biológicos controlados, y sin intervención o modificación genética alguna. Con el ambiente apropiado, las células extraídas de un animal vivo pueden vivir, multiplicarse y formar tejidos en una placa de cultivo, o un biorreactor, lo que llamamos cultivo in vitro. ¿Qué ventajas tiene la carne cultivada respecto a la carne producida en granjas? La carne producida de esta manera tiene un origen natural y su producción no es más que la creación de estos tejidos musculares fuera del animal reduciendo el uso de recursos y tiempo de la ganadería tradicionales. Se estima que la producción de carne cultivada consumirá un 99% menos de tierra, un 75% menos de agua y que reducirá en un 90% las emisiones contaminantes de la industria ganadera. Por tanto, la carne cultivada permitirá atender la alta demanda de proteínas de origen animal y reducir el actual impacto ambiental del proceso de producción de la carne. La diferencia con la producción de carne actual estribará, no en su origen de valor biológico o su procesamiento posterior, sino de qué forma ese producto alimenticio se ha desarrollado y qué efectos genera o evita. ¿Qué ventajas económicas y de ahorro de tiempo supone este proceso para los procesadores de carne? La carne producida por Biotech Foods es un nuevo producto ─una nueva materia prima─ procesable en las actuales cadenas de producción sin necesidad de inversión adicional. Sustituye el proceso de despiece y triturado de la carne en canal por un producto listo para procesar. Además, brinda la posibilidad de crear nuevos productos que ofrecer al consumidor que demanda seguridad y ética, cuidando de la salud de las personas, el bienestar animal y la sostenibilidad medioambiental. Desde el punto de vista de variedad de productos, la técnica ofrece la capacidad de producir carne cultivada de diferente origen animal: porcino y aviar en un inicio, pero extensible en un futuro a bovino, ovino y pescado, lo que le genera una gran diversidad de oferta para los consumidores finales. ¿La carne cultivada es mejor para la salud de los consumidores que la carne que compramos habitualmente? Mejorar la calidad de vida de las personas y alargar la vida de nuestro planeta han sido las razones que han motivado este proyecto. Con la ayuda de nuestra carne cultivada, el consumidor tendrá a su alcance un producto saludable, rico en proteínas, 100% natural, con un 0% de contenido en grasa, sin aporte de colesterol y nutritivo.  Por otro lado, este producto no está asociado a riesgos de salud pública como las pandemias que afectan a los animales (gripe aviar, fiebre porcina...) y la resistencia a los antibióticos (uno de los grandes retos identificados por la OMS), que también están asociados al sector ganadero. El 80% de los antibióticos consumidos en el mundo se emplean en la ganadería intensiva, tanto para la prevención de enfermedades como para promover el crecimiento. La carne cultivada de Biotech Foods no contiene ninguna modificación genética. ¿Es este tipo de carne una alternativa para los consumidores veganos y animalistas? Los consumidores muestran una especial sensibilidad por los problemas de bienestar animal. Según el informe “The Green Revolution”, elaborado por la consultora Lantern en 2017, en España, casi el 60% de los vegetarianos lo son por motivos éticos o animalistas, el 17% por motivos de salud y el 21% por su compromiso con la sostenibilidad. Bajo este nuevo sistema de producción que nosotros proponemos, los animales cambiarán de función. Aportarán sus células sanas para la proliferación de tejidos musculares y su sacrificio dejará de ser necesario. De este modo, se creará un ambiente mucho más favorable para el desarrollo de estos seres vivos y se producirá una reducción considerable de su sufrimiento. Estos dos factores producirán un impacto positivo en el desarrollo de las sociedades futuras. ¿Cómo se os ocurrió la idea de trasladar las opciones de la medicina regenerativa al campo de la industria cárnica? Para afrontar el problema de sobreexplotación ganadera y poder seguir produciendo proteína animal, solo se puede recurrir a técnicas de cultivo de tejidos ampliamente conocidas en biomedicina. No existe otra manera de producir carne. El desafío es escalar estas técnicas de producción y poder hacerlo con unos costes de producción competitivos. En Biotech Foods identificamos que teníamos los ingredientes necesarios y el conocimiento para poder enfrentarnos a este desafío y alcanzar ese objetivo de gran impacto social, así que nos lanzamos a ello. ¿Con qué dificultades os habéis encontrado para emprender un proyecto de base científica como el vuestro? La principal dificultad ha sido que, en Europa, y sobre todo en España, no se destinan los mismos recursos económicos para financiar este tipo de proyectos que en otras regiones como Asia o Estados Unidos. También es verdad que, por actividades, todo lo que tiene que ver con tecnologías de la información disfruta de un mayor abanico de posibilidades.  De cualquier manera, creo estos factores no son determinantes y, al final, un proyecto que demuestre solidez, con base tecnológica diferenciadora y alto potencial, encuentra la financiación necesaria. ¿A qué público va dirigido vuestro producto: a la industria cárnica o directamente al consumidor? Biotech Foods comercializará su producto suministrando materia prima a los procesadores de carne. En general, se trata de grandes empresas nacionales e internacionales que ofrecen diferentes tipos de producto cuya base es la carne procesada, como hamburguesas, salchichas, nuggets etc. Estos se desarrollarán conjuntamente en base a los requerimientos definidos por los clientes en cuanto a características nutricionales y de sabor.  Serán los procesadores de carne, a través de su canal de comercialización, quienes harán llegar los productos al consumidor final. ¿Se encuentran en estos momentos los productos de Biotech Foods en las tiendas? No, todavía no. La entrada de los primeros productos basados en la carne cultivada de Biotech Foods se prevé para el año 2021, una vez finalizado el escalado de producción y su registro como Novel Food en la autoridad europea competente. ¿Cuáles son vuestros proyectos de futuro? Nuestro objetivo es introducir un cambio disruptivo, de alcance global, en el sector de la alimentación. Para ello queremos poner a disposición del consumidor estos nuevos productos de proteína animal en el menor tiempo posible. Queremos proporcionar a los consumidores una opción alimentaria que sea sostenible en todos los aspectos tanto el medioambiental como el referente a bienestar animal.

CORPORATIVO
28 Agosto, 2019

“Proporcionamos a las plantas los nutrientes bloqueados por exceso químico”

Luis Lombana, CEO de Ficosterra, empresa ganadora de los Premios EmprendedorXXI en Castilla y León.“El uso de algas como fertilizante en la agricultura lleva realizándose de forma histórica en zonas próximas a las costas”El mar y la tierra se unen para devolver la vida a las parcelas que han perdido sus nutrientes debido a la saturación que genera el sobreuso de fertilizantes químicos en el subsuelo. Ficosterra (ficos significa alga en latín) apuesta por una agricultura de futuro que tiene su base en el pasado: la utilización de las algas y los microorganismos marinos como abonos y biofertilizantes, 100% vegetales y ecológicos. Luis Lombana es el CEO de esta empresa que basa su filosofía en la llamada economía circular, en dar una nueva vida a un subproducto o desecho. La empresa ha sido galardonada recientemente por CaixaBank con los Premios EmprendedorXXI como reconocimiento a su labor en el sector agrícola. ¿Qué puertas os ha abierto ser uno de los ganadores de los Premios EmprendedorXXI? Quizás sea un poco prematuro contestar a esta pregunta, pero confiamos en hacer crecer nuestra notoriedad y posicionamiento en el sector empresarial. Decidimos presentarnos precisamente por eso, para dar a conocer un proyecto innovador como es Ficosterra, de la mano de una entidad tan prestigiosa como CaixaBank. Queremos agradecerle formalmente el fallo del jurado del premio. ¿Cómo surgió la idea de crear un fertilizante fabricado a partir de algas y otros nutrientes marinos? El uso de algas como fertilizante en la agricultura lleva realizándose históricamente en zonas próximas a las costas. Ficosterra nace como spin off de Hispanagar, hecho que le ha permitido beneficiarse de su larga trayectoria como empresa líder en la producción de hidrocoloides. Sus estudios y numerosas investigaciones sobre las propiedades de las algas nos han servido como punto de arranque para iniciar nuestro proyecto empresarial.  Además, el acceso a subproductos de la producción de agar-agar (gelatinas derivadas de las algas) y el desarrollo de una tecnología que potencia sus efectos, basada en el uso de microorganismos (Biological Croop Booster), nos ha permitido desarrollar una línea de productos absolutamente innovadores en la agricultura, cuyos resultados, ya fuera de laboratorio, estamos empezando a ver. ¿Cuáles son las cualidades esenciales de las algas que utilizáis y de qué nutrientes disponen para dotar al suelo de vida? Los extractos de las algas que utilizamos (Gelidium y Macrocystis) permiten crear insumos con muy altas densidades de microrganismos regeneradores. Mediante una relación de coexistencia, los microorganismos cierran el ciclo de la materia orgánica, digiriéndola y liberando los nutrientes necesarios para la recuperación de la fertilidad de los suelos. Estos procesos metabólicos mejoran la sanidad de los cultivos, dando unas cosechas más sanas y abundantes. ¿Qué es y en qué consiste la tecnología BCB (Biological Crop Booster)? El uso continuado de fertilizantes minerales y productos químicos ha provocado un deterioro significativo de la vida en el suelo agrícola. Lo que permite la tecnología Biological Crop Booster es devolver al suelo el estado natural de vida microbiana, aumentando la población de microorganismos beneficiosos para el suelo. De esta forma las raíces de las plantas absorben mejor los nutrientes y permiten un crecimiento de la planta más fuerte y sana. ¿En qué porcentaje vuestros fertilizantes mejoran la productividad del suelo? ¿Cómo actúan? Hemos realizado números ensayos con diferentes cultivos: hortícolas, cereales, leguminosas, cítricos, fresas y frutos de baya, etc… Contamos con importantes casos de éxito en todos ellos. Lo que hemos podido contrastar hasta ahora, es que ha habido un notable incremento de productividad, entre un 8 y un 15%, según el tipo de cultivo, pero conseguido de una forma absolutamente sostenible y respetuosa con el medioambiente. ¿Cuál es la importancia de la restauración de la biología del suelo para mejorar la calidad de los cultivos? Nos encontramos ante un agotamiento de los suelos; nuestra tecnología BCB sería el eslabón necesario para proporcionar a las raíces de las plantas los nutrientes bloqueados por un exceso de fertilización química. ¿Qué son las fitohormonas? Las fitohormonas u hormonas vegetales son unas sustancias producidas internamente por una planta. Regulan su crecimiento y se usan como bioestimulantes. Actualmente estamos investigando en laboratorio la extracción de fitohormonas a partir de otro tipo de alga. Se trata de una nueva línea de producto que, hasta ahora, está dando muy buenos resultados y con la que tenemos unas expectativas de éxito muy altas. ¿Es vuestro producto más eficaz que los fertilizantes químicos? Todos nuestros productos son compatibles con otros fertilizantes, ya sean de origen orgánico o químico. Su función es la de potenciar el efecto que ya tengan. El problema se encuentra en el uso continuado y desmedido de fertilizantes químicos que han llevado a contaminar acuíferos y a mermar significativamente la microbiología del suelo. ¿Por qué es tan importante para vuestra empresa la economía circular? Podemos decir sin miedo a equivocarnos que la economía circular es el futuro de nuestra economía: dar nueva vida y un nuevo uso a un subproducto o deshecho es algo que, hasta ahora, era impensable. Afortunadamente, cada vez más esta práctica comienza a expandirse en nuestra cultura y Ficosterra nace con esa voluntad, dando nueva vida y usabilidad a un subproducto de Hispanagar. Recientemente habéis recibido en Pekín el premio QIA, Quality Innovation Award, en la categoría microempresas y startups. ¿Supone este factor un paso más para la internacionalización de la empresa? ¡Sin lugar a dudas!  Los Quality Innovation Awards son unos premios que surgieron en 2007 en el ámbito gubernamental finlandés (de hecho, los refrenda el presidente de la República de Finlandia). Su objetivo es reconocer proyectos innovadores. Desde entonces, han sido numerosos países los que se han sumado a esta iniciativa y, cuando supimos de su existencia, decidimos presentarnos en nuestra categoría (startups). Sabíamos que competíamos contra países muy potentes como China o Israel, pero confiábamos plenamente en nuestro proyecto y en las posibilidades que, a futuro, puede traer su desarrollo. Para nosotros es un verdadero orgullo que el presidente de un país como Finlandia, donde la economía circular es casi una cuestión de Estado, haya refrendado este premio que nos llega en un momento clave para convertirlo en una palanca de crecimiento de nuestro proyecto. ¿Cuáles son vuestras expectativas de crecimiento a largo plazo? Ahora mismo, estamos implantando una red de distribuidores en España para poder acceder a agricultores de todos los puntos de la geografía del país, a la vez que exploramos el mercado marroquí y el centroeuropeo. Nuestra idea es tener una red de comercialización operativa en 2020 y ser un referente en la fabricación de bioestimulantes realizados a partir de recursos marinos. ¿Qué balance hacéis de vuestra primera etapa empresarial? Estamos realmente satisfechos con los resultados obtenidos en esa primera etapa. Pero no hay que ser conformista. Nuestra voluntad de crecimiento es grande y para ello tenemos que seguir trabajando mucho, muchísimo diría yo. Pero sabemos que vamos en la buena dirección.

CORPORATIVO