CaixaBank Research

25 Julio, 2019

Turista nacional vs. internacional: así viajamos por España

Una familia española visita un destino de playa en la Costa del Sol. Allí, se cruza con otra familia extranjera por el paseo marítimo. Todos pasean tranquilamente. Los niños corren y juegan, mientras los padres se toman un helado y disfrutan de la brisa del mar. En apariencia, pocos factores hay que puedan diferenciar a ambos grupos. Sin embargo, los datos nos dicen que existen disparidades en su manera de viajar, alojarse y permanecer en el lugar. Para empezar, es probable que la familia española haya reservado un fin de semana largo para esta escapada. Por su parte, la extranjera aprovechará el viaje para ir a la playa durante una semana entera. Además, es más probable ver a la familia española por el paseo marítimo en cualquier época del año que a la extranjera. Estas son algunas de las conclusiones que se pueden extraer del último Informe Sectorial sobre Turismo elaborado por CaixaBank Research. Entre otras cuestiones, este estudio analiza la evolución del turismo en España en los últimos años y señala las principales diferencias entre los turistas nacionales y los internacionales.Cuando se trata de viajar a lo largo de todo el año, los turistas nacionales destacan sobre los internacionales. El informe de CaixaBank Research señala la estacionalidad como la primera diferencia destacable entre ambos grupos. Eso sí, esta disparidad a la hora de elegir épocas del año para visitar algún lugar de España es cada vez menor. La estacionalidad del turismo es un factor con una gran influencia sobre la sostenibilidad del sector turístico y del mercado de trabajo. Que los turistas nacionales repartan sus viajes más a lo largo del año supone mayor estabilidad laboral. Esto se debe a que una alta estacionalidad tiende a favorecer los contratos puntuales para cubrir picos de actividad. Precisamente en España, la contratación temporal alcanza el 25,9% del total. Es la cuota más elevada de la Unión Europea. Sin embargo, la estacionalidad del turismo nacional ha aumentado progresivamente a lo largo de los últimos años. Concretamente, la contratación de viajes de residentes entre junio y septiembre –es decir, en temporada estival– pasó de una cuota del 36% en 2011 al 41% registrado en 2018, según el estudio de CaixaBank Research. El turismo internacional, por su parte, no experimentó ese aumento de la estacionalidad. De esta manera, las diferencias con el turismo nacional en lo referente a este concepto se han reducido. El informe apunta que, en 2018, la estacionalidad de los visitantes foráneos solo era cuatro puntos porcentuales mayor que la de los residentes.El informe de CaixaBank Research también incide en otra diferencia importante entre turistas nacionales e internacionales: la duración media de sus viajes. Los residentes viajan más a menudo, pero realizan estancias más cortas que los foráneos. La estancia media para los turistas nacionales es de 3,7 días, por los 7,4 días que pasan en España los que proceden de fuera de sus fronteras. Mientras el hecho de que los turistas nacionales viajen más asiduamente es positivo para el empleo en el sector, que sus viajes duren menos repercute en el gasto que realizan por viaje, que es menor que el de los internacionales. En concreto, los turistas residentes gastan unos 174 euros por viaje. Los foráneos multiplican esa cantidad hasta alcanzar los 1086 euros.Una posible explicación al hecho de que los turistas internacionales inviertan más dinero en sus viajes es, precisamente, que sus estancias son más largas. Sin embargo, el estudio de CaixaBank Research también apunta diferencias en el gasto diario que realizan frente a los residentes. En concreto, el informe desvela que los turistas extranjeros gastan unos 146 euros al día, frente a los 48 de los nacionales. El mayor gasto que realizan en sus desplazamientos los visitantes internacionales explica en gran medida esta disparidad: invierten una media de 29,6 euros diarios en este concepto, frente a los 10,9 de los residentes. Con todo, también invierten más dinero en alojamiento (31,2 euros cada día frente a los 11,7 euros de los nacionales) y manutención (9,4 euros más cada día que los residentes). La explicación a esto último hay que buscarla, en parte, a la forma de alojarse que tienen unos y otros. Como existe una mayor proporción de turistas internacionales que se alojan en hoteles, también tienden a gastar más en estos conceptos. De hecho, al comparar el gasto promedio diario de los turistas alojados en hoteles, las diferencias entre nacionales e internacionales se reducen, tal y como refleja el informe. En este sentido, los turistas residentes que se alojan en hoteles gastan unos 111,2 euros diarios frente a los 197 euros que invierten los turistas internacionales en las mismas condiciones.Acorde con esta realidad, el informe señala al tipo de alojamiento y al medio de transporte elegido para llegar a destino como predictores del gasto que realizará el turista nacional durante su estancia. En particular, los turistas residentes que se alojan en hoteles suelen realizar un gasto medio diario que es más del triple del que realizan los que se hospedan en otro tipo de alojamientos. Así, frente a los 111,2 euros diarios de los residentes que se alojan en hotel, los que eligen otros lugares para pernoctar gastan solo 34,5 euros. Se trata de aquellos que deciden alquilar una vivienda, que tienen una en propiedad o que acuden a la de familiares o amigos, entre otras posibilidades. La manera en que viajamos determina en gran medida el funcionamiento del sector turístico, que en 2018 generó el 14% del crecimiento económico del país. Entonces, dio empleo a más de 2,6 millones de personas, tal y como señala la Encuesta de Población Activa. Este año, el informe de CaixaBank Research predice que el número de nuevos ocupados en el sector será de 82.000 personas, un 3,4% más. Un mercado con buenas perspectivas que conviene seguir muy de cerca.

CORPORATIVO
02 Mayo, 2019

Informe CaixaBank Research: la energía del futuro

El objetivo del Acuerdo de París de 2015 está claro: evitar que el aumento de la temperatura de la Tierra alcance los 2 grados con relación a los niveles preindustriales, y esforzarse para limitar este aumento a 1,5 grados. Y ello requiere «un descenso muy importante a nivel global de las emisiones de gases de efecto invernadero, algo que solo será posible en el marco de una transición energética que reduzca la demanda de energía y evolucione hacia un mix de energías más limpias», afirma el economista jefe de CaixaBank, Enric Fernández, en el editorial del Informe de CaixaBank Research correspondiente al mes de abril. Este mes, el informe dedica su Dossier a una cuestión trascendental: la energía del futuro y el desafío de la transición energética. En este ámbito, el energético, la Unión Europea tiene una oportunidad única: ejercer el liderazgo a nivel mundial, por oposición a la «desgana, cuando no rechazo, del actual Gobierno de EE. UU. Puede compartir esfuerzos en términos de recursos públicos y aprovechar para potenciar su capacidad fiscal», explica Enric Fernández. En efecto, una parte importante de dichos recursos debería servir para impulsar la investigación básica en tecnologías que pueden ser claves para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. La UE también debería avanzar en la integración de los mercados energéticos nacionales, algo que el economista jefe de CaixaBank considera aún más necesario si cabe en el caso de que aumente la dependencia de las energías renovables, como la solar o la eólica, que requieren de redes de gran escala capaces de equilibrar la oferta y la demanda.Fernández defiende también la necesidad de que exista un marco regulatorio para la transición energética que sea claro y estable, en el que «las leyes que lo definen deberían contar con un amplio consenso político y social. Así, se deben evitar situaciones como la actual, en diversos países europeos, en que la incertidumbre sobre posibles futuras restricciones de circulación a los vehículos diésel ha contribuido a un parón de las ventas», alerta. «Más allá de consideraciones económicas y financieras, la transición energética también es un tema de responsabilidad. De todos, particulares y empresas. Responsabilidad por hacer lo correcto. Y lo correcto es hacer cuanto esté en nuestras manos para dejar un planeta en condiciones para las generaciones futuras», concluye Enric Fernández. Siguiendo con la temática, el economista Jordi Singla asegura en el artículo «El mix energético del futuro» que «la economía global está evolucionando hacia un mix energético más sostenible, que pretende combinar un crecimiento económico dinámico con un mayor control de la contaminación». Sin embargo, considera que los progresos que se producirán en los próximos años «serán limitados, ya que, si bien el PIB global se espera que crezca muy por encima del consumo energético, las emisiones de carbono seguirán aumentando de forma notable y la mejora respecto a la última década será modesta». En «La geopolítica de la energía», el economista Ricard Murillo profundiza en los aspectos geopolíticos del sector, y explica que las relaciones internacionales que se han forjado a través de las fuentes de energía seguirán cambiando, probablemente en beneficio de los estados exportadores de gas. «No obstante, el uso más eficiente de la energía junto con la apuesta por las fuentes renovables permitirá independizarse energéticamente a los países que las desarrollen correctamente», concluye con una recordada cita del expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter: «nadie podrá embargar jamás la luz del sol». Por su parte, el economista Manel Pardo indica en el artículo «Los costes y beneficios del mix energético del futuro» que el nuevo mix será más eficiente «debido al mayor peso de las energías renovables y el gas natural, en detrimento del carbón, menos eficiente y más contaminante», y que esta mayor eficiencia energética traerá consigo beneficios económicos, como un ahorro en la factura energética para los consumidores. «Pero, por otro lado, también reducirá la producción en algunos sectores económicos, aunque el resultado neto se estima que será positivo». Roser Ferrer, también economista de CaixaBank Research, recuerda en «La financiación que piensa en verde» que empresas, gobiernos y reguladores tienen un papel importante que jugar para apoyar la transición hacia una economía más sostenible a largo plazo. «También el sector financiero, como intermediario entre el ahorro y la inversión», añade. «Pero, para que dicha transición pueda efectivamente ser financiada, es clave trabajar para identificar y eliminar las barreras que limitan el desarrollo de las finanzas verdes». Finalmente, en el último artículo del Dossier, «El nuevo mix energético en la península ibérica: el combate contra el calentamiento global», la economista Vânia Duarte concluye que el cambio del mix energético tendrá efectos positivos en España y Portugal, no solo para el medio ambiente, sino también para la salud pública y la economía. «Así, este cambio permitirá reducir la dependencia energética de las economías ibéricas respecto al petróleo y los productos petrolíferos, lo que reducirá la factura energética y, consecuentemente, contribuirá a la mejora de la balanza comercial». Sin embargo, añade, «permanecerá la duda sobre cuál será el impacto de este mix energético más sostenible en el coste de la energía para el consumidor final».

CORPORATIVO
29 Abril, 2019

¿Seguirá cayendo la tasa de ahorro en España?

Desde el año 2015, la economía española no ha dejado de crecer por encima de la media de la eurozona. No obstante, en el mismo periodo de tiempo, la tasa de ahorro ha caído hasta mínimos históricos. En teoría, eso podría indicar un escaso margen de maniobra de los hogares españoles con respecto a sus decisiones de consumo en el caso de que la situación económica empeore.   No obstante, Oriol Carreras, economista en el Departamento de Estudios del Área de Planificación Estratégica y Estudios de CaixaBank, considera que aún es pronto para realizar esta afirmación: «Es probable que la tasa de ahorro empiece a recuperarse ligeramente en los próximos trimestres y, además, la situación financiera de los hogares ha mejorado sustancialmente respecto a los años anteriores a la crisis», escribe el experto en el artículo «¿Seguirá cayendo la tasa de ahorro española?», que se incluye en el Informe de CaixaBank Research correspondiente al mes de abril. En el artículo, Carreras analiza la evolución de la tasa de ahorro evaluando las perspectivas de sus dos variables: el consumo y la renta bruta disponible (RBD). Y puesto que el consumo se financia, en gran medida, mediante la RBD, la principal pregunta que plantea es... ¿cuál será el diferencial de crecimiento entre ambas? «Desde 2015, el consumo ha repuntado con fuerza y ha crecido por encima de la RBD, lo que provoca el deterioro de la tasa de ahorro. Sin embargo, nuestra previsión es que, en los próximos años, este patrón se revierta y el consumo crezca por debajo de la RBD», escribe Oriol Carreras. La razón que aduce para ello es el desvanecimiento del efecto del «consumo embalsado»: el fuerte empuje del consumo en los últimos años se explica, en gran parte, por la materialización de planes de consumo que los consumidores habían pospuesto a lo largo de la crisis. Y ahora que se han puesto al día, lo esperable es que las familias moderen su patrón de consumo.En su artículo, el experto presenta la proyección del crecimiento del consumo según un modelo que tiene en cuenta factores como el crecimiento del empleo, de los salarios, de los tipos de interés y del precio de la vivienda. Pues bien, lo que prevé este modelo es una moderación del consumo para el año 2019, y una reaceleración en 2020. La moderación pronosticada para 2019 refleja una normalización tras su fuerte repunte entre 2015 y 2018, debido al mencionado efecto del «consumo embalsado». Es decir, se prevé un ajuste temporal del crecimiento del consumo. A su vez, el repunte proyectado a partir de 2020 refleja la finalización del proceso de ajuste y el mayor crecimiento previsto de la RBD. En cualquier caso, el modelo prevé que el consumo crezca a ritmos sólidos en todo el horizonte considerado.Para aquellos que quieran romper las previsiones y no perder de vista su capacidad de ahorro, les serán útiles estos 10 consejos para poder ahorrar en el día a día, de forma sencilla y con relativamente poco esfuerzo: 1- Fíjate un objetivo. 2- Define cuánto y cuándo. 3- Lleva un presupuesto. 4- Preahorra: separa el dinero de tu nómina cuando te la ingresen, sin esperar a final de mes. 5- Lleva «lo justo» en la cartera: así evitarás compras impulsivas. 6- Elimina los gastos que sean prescindibles. 7- Reduce tu consumo energético. 8- Come en casa o de táper. 9- Usa el transporte público, o la bicicleta. 10- Busca ofertas de ocio gratuito: seguro que en tu ciudad hay muchos eventos gratuitos. Además, es importante comparar precios y buscar ofertas (especialmente en Internet) antes de realizar una compra importante, utilizar las bibliotecas públicas (donde puedes leer libros, escuchar discos o ver películas de forma gratuita) y compartir gastos con los amigos cuando se pueda, como por ejemplo las suscripciones a Netflix o Spotify.

CORPORATIVO
07 Diciembre, 2018

¿Cuánto gastarán los hogares españoles el próximo año?

«La economía española está entrando en una fase más madura del ciclo y, por tanto, su crecimiento se va moderando gradualmente hacia cotas más sostenibles a largo plazo», asegura el informe de CaixaBank Research correspondiente al mes de noviembre. En este contexto, los expertos se preguntan cómo se comportará el consumo privado, ya que, al fin y al cabo, es el principal motor de la economía. A modo de conclusión, lo más esperable es que el consumo modere su crecimiento, aunque de forma gradual. Tras las caídas producidas entre 2008 y 2013, el consumo de los hogares repuntó con fuerza en 2015 gracias a la recuperación económica, el aumento del empleo y el incremento de la renta bruta disponible de las familias y de su riqueza. Sin embargo, «la recuperación del consumo ha ido más allá de lo que sugiere la mejora de los ingresos de las familias», apunta el informe. ¿Cuáles son entonces las previsiones de crecimiento del consumo a medio plazo?El informe analiza la sensibilidad del consumo a la evolución de los factores que determinan los ingresos de los hogares: empleo, salarios, tipos de interés y precio de la vivienda. Los resultados son los siguientes: por un lado, la reacción del consumo frente al aumento del empleo es mucho mayor que en respuesta a un incremento salarial, al menos a corto plazo. La explicación que ofrece el informe es que «nuestros patrones de consumo cambian más cuando pasamos de estar desempleados a obtener un trabajo que como reacción a variaciones en el sueldo». Por otro lado, la respuesta del consumo se incrementa a lo largo del tiempo y las diferencias entre el impacto del empleo y los salarios se reducen.Otro hecho relevante es que el impacto del crecimiento de los precios de la vivienda sobre el consumo agregado es muy reducido. «Una posible explicación es que el aumento del precio de la vivienda supone un aumento de la riqueza para un sector de la sociedad (los propietarios), pero una disminución del poder adquisitivo del otro (los que quieren comprar)», indica el informe de CaixaBank Research. «Para realizar proyecciones del consumo, debemos formarnos una idea de las perspectivas sobre el empleo, los salarios, los tipos de interés y el precio de la vivienda para el año que viene», prosigue el informe. Así, por el lado del empleo, cabe esperar que el crecimiento de la ocupación se modere a medida que lo haga la actividad. «Sin embargo, se espera que la demanda interna mantenga unas perspectivas favorables, y aún subsiste un elevado grado de holgura en el mercado laboral, por lo que es de prever que esta moderación sea leve y que el empleo siga creciendo ligeramente por encima del 2% en 2019». En cuanto a los tipos de interés, las perspectivas son estables: el BCE ya ha indicado que no subirá el tipo de interés de referencia antes del último tramo de 2019, y es poco probable que se aleje de esta previsión salvo grandes sorpresas macroeconómicas. Asimismo, tras repuntar con fuerza durante los últimos tres años, el informe espera que el crecimiento de los precios de la vivienda se consolide en cotas elevadas, pero más moderadas que las del último año. Combinando estas perspectivas, CaixaBank Research presenta tres escenarios posibles para el consumo: un escenario parecido al descrito anteriormente, otro que dibuja una evolución algo más fuerte de las variables consideradas y un tercero que considera un escenario más moderado. Pero en los tres casos, el grado de ralentización sería moderado, por lo que es de prever que la demanda interna siga ofreciendo un pilar de crecimiento sólido durante los próximos trimestres.

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